Aborto en EEUU: «Es una catástrofe nacional para las mujeres y sus familias»

ELMUNDO habla con expertos en interrupciones voluntarias de embarazos (IVE) sobre los cambios más recientes en los derechos reproductivos de Estados Unidos ofreciendo una comparación entre las IVE en EEUU y la UE Leer

Aborto en EEUU: «Es una catástrofe nacional para las mujeres y sus familias»

ELMUNDO habla con expertos en interrupciones voluntarias de embarazos (IVE) sobre los cambios más recientes en los derechos reproductivos de Estados Unidos ofreciendo una comparación entre las IVE en EEUU y la UE Leer

«En este momento la accesibilidad de una mujer a un aborto seguro depende de su código postal y las próximas elecciones. La derogación de Roe vs. Wade es ridícula, bárbara y una catástrofe nacional para las mujeres y sus familias.», se lamenta el ginecólogo y obstetra estadounidense especializado en interrupciones voluntarias de embarazos (IVE), Warren Hern.

Señala que los cambios constantes en las leyes estatales de aborto en Estados Unidos (EEUU) han obligado a muchas pacientes a salir de su jurisdicción. Mientras, otras gestantes quedan sin poder abortar al no poder costear el viaje, apunta.

No obstante, afirma que se desconoce el impacto que ha tenido este conflicto nacional en el número de IVE realizadas. Mantiene que, a raíz de la opresión política en algunos de los estados republicanos, muchos doctores han dejado de registrar las terminaciones que ejercen.

Estos ajustes son producto de la derogación de la sentencia del caso Roe vs Wade de parte del Tribunal Supremo (TS), el pasado 24 de junio, una decisión que anuló el derecho federal al aborto y otorgó a los estados la facultad de legislar sobre esta facultad.

Desde entonces, según Guttmacher Institute, hay 26 estados cuyos representantes han declarado querer eliminar el aborto como derecho o estar considerando su prohibición. Entre estas 26 jurisdicciones hay 13 que tienen leyes de activación, conocidas como «trigger laws». Estas son medidas legislativas que, una vez desestimado el caso de Rhode vs Wade, prohibirían el aborto en el primer y segundo trimestre. Dependiendo del estado, estas leyes de activación se implementan automáticamente, después de 30 días o a partir de una serie de procedimientos aprobados por el fiscal general del estado, gobernador u otro funcionario especificado. Mientras, 9 de estos 26 tienen legislaciones antiaborto que estaban en práctica previo al caso de Roe vs. Wade en 1973 que ahora serán aplicadas nuevamente.

Sin embargo, no todos los estados han aceptado la decisión del TS. De hecho, en estados como Kentucky, Utah, Luisiana y Wyoming los cuerpos jurídicos han obstruido o pausado la puesta en marcha de sus leyes de activación. Más aún, en el caso de Kansas, el pasado 3 de agosto, pasó a ser el primer estado en establecer la legalidad del aborto a través de un referéndum a favor de mantener este derecho reproductivo donde 60% de los votantes negaron cambiar la Constitución para restringirlo.

Por su parte, el presidente de EEUU, Joseph (Joe) Biden, el mismo 3 de agosto, anunció que firmará una orden ejecutiva como esfuerzo para ayudar garantizar el acceso al aborto a pesar de lo sucedido. Esta medida fue firmada en la reunión inaugural del Grupo de Trabajo para el Acceso a la Salud Reproductiva de su administración, coalición formada por representantes de múltiples departamentos del gobierno federal.

Con esta orden se busca exigirle al secretario de Salud y Servicios Sociales, Xavier Becerra, a considerar «todas las acciones apropiadas para asegurar que los proveedores de atención médica cumplan con las leyes federales de no discriminación para que las mujeres reciban la atención médica necesaria sin demora». También, pide la inclusión de medidas para orientar a los médicos sobre las técnicas del procedimiento y los asuntos legales referentes al tema.

En este marco, Hern critica la falta de uniformidad en la preparación académica que reciben las personas que ejercen las IVE. Aunque existen programas que le enseñan a los médicos cómo hacer el procedimiento, no están enseñando las técnicas más seguras, justifica. Por esto, expresa que no hay homogeneidad en la calidad de la instrucción ni en el grado en que los médicos están aprendiendo.

Similarmente, la presidenta de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción de Embarazos en España (ACAI), Francisca García, coincide con Hern al explicar que en muchos países de la Unión Europea (UE) la IVE no está integrada en estudios universitarios ni en la especialidad de ginecología y obstetricia, ni en las carreras sanitarias. Añade que en centros especializados en IVE los doctores se forman entre ellos mismos. Por esto, comenta que hay una brecha generacional tanto en su caso como en otras clínicas de la UE.

Actualmente, en UE hay solo dos países que prohíben el aborto en todas sus modalidades: Malta y Polonia. No obstante, en países como Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos solo se permite abortar en caso de existir riesgo para la salud de la gestante que se clasifique como emergencia como una malformación fetal. Mientras, en EEUU hay 26 estados que permiten el aborto, 7 en los que es ilegal y 15 donde la legalidad de este derecho reproductivo está bajo amenaza.

García sugiere que los cambios legislativos en EEUU pudiesen provocar secuelas en la permisibilidad del aborto en los países de la UE. «EEUU es una gran potencia, en la que se maneja mucho dinero, por lo que pudiese haber una influencia retrógrada en la UE. Hay que estar alertas», advierte.

Aún así, en EEUU para abortar hay una media de límite gestacional de 21,6 semanas, y se exige el asesoramiento y un periodo de espera en 27 de las 51 jurisdicciones. En cambio, en la UE, hay una media del límite gestacional de 12,7 semanas, asesoramiento obligatorio en 7 de los 27 países y periodo de espera en 10 de 27.

García constata que, en muchos casos, los límites gestacionales europeos, sumados a los periodos de espera impuestos, obstruyen que la persona pueda abortar en su país. Comparte que, según las estadísticas, la mayoría de las mujeres abortan una semana después de haberlo decidido, que suele ser a partir de la séptima semana desde la concepción. Sin embargo, en países como Portugal, donde el límite gestacional es de 10 semanas con el requisito de un periodo de espera, las mujeres quedan con una ventana muy pequeña para poder abortar, apunta. Por esto, en muchos casos, las gestantes portuguesas viajan para poder ejercer la IVE deseada.

Sostiene que la prohibición del aborto no quiere decir que se aborte menos. De hecho, hay estadísticas que prueban que las IVE son incluso más recurrentes después de su ilegalización, señala.

Asimismo, destaca que en la UE se provee el servicio de IVE a través de dos métodos: medicamentos o técnicas instrumentales. Explica que, por la falta de técnicos formados, muchos países europeos usan medicamentos para hacer las terminaciones de embarazos en lugar de técnicas instrumentales, lo que deja a muchas mujeres sin poder elegir cómo ejercer su IVE.

Ambos salubristas entrevistados afirmaron que la técnica instrumental es más segura, menos dolorosa y dura menos tiempo. Incluso, Hern considera que el uso del medicamento impone un riesgo para la salud de la gestante si se hace después del primer trimestre. Por esto, García añade que muchas gestantes viajan a otros países para poder hacerse sus IVE. «El aborto es una práctica sanitaria distinta a las demás porque está ideologizada y estigmatizada, tanto en UE como en EEUU», asegura.

Deja una respuesta